La ciudad universitaria Erlangen tiene muchos aspectos – se presenta como “Berkeley de Franconia”, centro de enseñanza de alto nivel, ciudad hugonote y lugar de encuentro para apasionados de la cultura. Erlangen es una ciudad abierta desde que acogió a los hugonotes venidos de Francia en el siglo XVII.
La fundación de la universidad y el asentamiento de la fábrica Siemens-Schuckert hicieron lo restante. Hoy viven aquí personas de más de 180 naciones – eso se refleja en la alegre atmósfera de Erlangen
La antigua riqueza de la ciudad la muestran hoy muchas casas restauradas de entramado y renacentistas.
Las numerosas iglesias y monasterios y el famoso puente Krämerbrücke forman el centro urbano medieval mejor conservado de Alemania.
El emblema de la “elegante Düsseldorf” es la lujosa calle comercial Königsallee, de la “moderna Düsseldorf” son los edificios del arquitecto Gehry.
El histórico casco antiguo es conocido por su alegre espíritu renano con más de 260 bares y restaurantes como también por su cerveza de fermentación alta “Altbier”.
Los excelentes museos, teatros, salas de conciertos y galerías hacen de Düsseldorf una metrópoli artística y cultural.
Una combinación de tradición y época moderna determinan el encanto cultural de la ciudad. A eso se añade la belleza del paisaje del Elba con extensos prados, amplias villas señoriales y ostentosos palacios a lo largo del “Stroms” (patrimonio cultural de la humanidad UNESCO).
Dresde cambia su imagen como ninguna otra ciuda lo hace. Durante el auge de los últimos años en el sector de la construcción se han edificado obras maestras arquitectónicas, que llaman la atención a nivel internacional.
Fascinante cultura industrial, variados museos, numerosos cabarés y teatros, una amplia gastronomía, eventos de primer nivel en los recintos Westfalia y mucho más.
Los habitantes son especialmente buenos anfitriones y permiten que sus huéspedes tomen parte en su actividad de tiempo libre preferida – presenciar un partido del club de fútbol BVB 09 Dortmund en el estadio Westfalia.
Además de los bien conocidos monumentos característicos como la Torre del Matrimonio, el visitante disfruta de una variada oferta cultural y artística.
Darmstadt es también llamada la ciudad Jugendstil y posee con el terreno “Mathildenhöhe”, fundado por el gran duque Ernesto Luis en 1899, entorno al fin de siglo XIX, una “colonia de artistas“, que todavía hoy es un centro cultural en Darmstadt.
Esta ciudad lleva su pasado romano en el nombre: Colonia. Existen testimonios de la época romana y la Edad Media como por ejemplo, la mundialmente famosa Catedral, escenario de arte y cultura.
¡Colonia es la ciudad baluarte del carnaval! La capital del singular estilo de vida renano tiene también gran actividad como ciudad ferial: abierta y nada complicada, sencillamente “kölsch” - la ciudad tiene el corazón en su sitio.
El castillo gótico tardío Reischsburg domina sobre el casco antiguo de la ciudad con sus lugares medievales y casas de entramado restauradas cariñosamente, obras maestras de la arquitectura de la región del Mosela.
En el transcurso de los 2000 años de historia de Cochem se ha producido en la ciudad y sus alrededores no solamente arquitectura digna de verse, sino también viva tradición alrededor del folklore y el vino.
Fortalezas y torres de castillos, palacios, y casas patricias son la impresionante imagen de un pasado turbulento.
En el mundialmente conocido “Rincón Alemán”, donde se encuentran el Rin y el Mosela, ahí está la antigua ciudad romana de Coblenza.
Su fortaleza Ehrenbreitstein y el castillo Stolzenfels son parte del patrimonio mundial de la humanidad UNESCO “alto valle del Rin central” con la legendaria roca “Loreley” y los románticos castillos y palacios en las pendientes escarpadas del Rin.
Cuatro montañas de mediana altura enmarcan la ciudad del Rin y Mosela, que esta rodeada en dos terceras partes de bosques y superficies verdes y de agua. Fundada hace más de 200 años, los romanos la llamaban primero “apud Confluentes” – en los confluentes. Hoy, Coblenza es una “pequeña gran ciudad”, que tiene mucho que ofrecer a los interesados en el arte y la cultura.
El Ayuntamiento, patrimonio cultural de la humanidad UNESCO con la estatua de Rolando, el paseo “Schlachte” del río Weser, el barrio Schnoor – la histórica ciudad hanseática vive a través del contraste, pues ella es desde hace noventa años también lugar científico.
Construcción naval y aeronáutica, estaciones espaciales y construcción de partes de naves espaciales demuestran un alto éxito tecnológico.
Hoy día Bonn es conocida como alegre ciudad universitaria y como metrópoli cultural con exposiciones y conciertos de primera calidad, como lugar diligente de tecnologías del futuro y como sede de varias organizaciones de las Naciones Unidas (OUN).
En la región se vive bien: destino preferido de los sibaritas en verano son las bodegas a orillas del Rin con vista a la cadena montañosa “Siebengebirge”, donde crece la uva Riesling.
Aquí sucesos del pasado han dejado sus huellas en todo el aspecto urbano – y todavía seguirá ocurriendo. Berlín está determinado por el destino, "hacerse continuamente, y nunca ser”, quizás por eso esté internacionalmente entre una de las metrópolis más vivas, fascinantes y polifacéticas de Europa.
Estilo de vida y una atmósfera excepcional – En todas partes se siente palpitar la vida, en los bulevares, en el arte, en los rastros, en más de 300 establecimientos de moda y en 7.000 bares y restaurantes – muchos de horario continuo.
Baden-Baden es conocida mundialmente como elegante estación hidrotermal, lugar de vacaciones, de festivales internacionales – y ciudad de congresos al pié de la Selva Negra.
En ningún otro lugar se encuentra el exclusivo modo de vida de una metrópoli en un ambiente tan verdoso en una ciudad tan pequeña. Baden-Baden es un paraíso para las personas que aprecian el placer y que quieren “cargar nuevamenta las baterías”.
Ya sea deporte, cultura, gastronomía o wellness – la oferta es tan variada como excelente.
Las familias comerciantes Fugger y Welter, a través del comercio a distancia y negocios bancarios consolidaron la riqueza de la ciudad fundada por el emperador Augusto ubicada entre los ríos Lech y Wertach.
En Augsburgo, después de la Guerra de los 30 años, florecieron sobre todo la artesanía en oro y plata y el tipógrafo.
Lo que dejaron los romanos, el Rococó y Renacimiento, atrae al visitante así como el estado actual de Augsburgo como moderna ciudad cultural.
Durante la Edad Media, Aquisgrán fue sede de reyes y emperadores, además de servir de escenario de grandes coronaciones y dietas imperiales.
Carlomagno hizo de esta ciudad situada al pie de los montes Eifel su destino favorito, y en ella mandó construir una gran residencia para poder disfrutar más de cerca de sus fuentes termales.
La Catedral (declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO) y el Ayuntamiento gótico son los lugares más destacados de la ciudad. Resulta también muy interesante la visita a las modernas Termas Carolus y al Casino de Aquisgrán.
El siempre verde paisaje de montaña de media altura en el Norte de Baviera está compuesto por 15 regiones que abarcan en conjunto cerca de 30.000 kilómetros cuadrados. Muchos huéspedes la consideran una "reproducción en miniatura" de Alemania. Más de la mitad de la región de Franconia está integrada por un total de nueve parques naturales. Franconia es mimada no sólo por la naturaleza sino también por las ciudades de gran historia. Nuremberg, Bayreuth, Wurzburgo, Bamberg, Kulmbach Ansbach, Aschaffenburg o Eichstätt sin olvidar Dinkelsbühl y Rothenburg o.d.Tauber, todas ellas resplandecen por su magnífica arquitectura. El mercado de Navidad, conocido más allá de las fronteras, atrae anualmente a miles de visitantes. Una antiquísima sierra en el noreste de Franconia es la Fichtelgebirge. Esta región es una línea divisoria de las aguas entre el Mar del Norte y el Mar Negro. En esta atmósfera llena de misterios se desarrollan mitos sobre fantasmas de pantanos y bosques, secretas cuevas con tesoros y escondidos yacimientos de oro. Esta zona era conocida como centro minero de oro, plata y estaño.Los montes Frankenalb ubicados al este de Nuremberg con sus delicados montes y colinas, muchas veces coronados por castillos, no se exploran con el pie en el acelerador. Aquí se debe caminar y pedalear para disfrutar del encanto de la primavera con sus árboles frutales en flor y del otoño con su maravillosa gama de colores. Los que gustan del verano pueden disfrutar del agua en los muchos ríos y lagos. El bosque de Franconia en el norte, ubicado entre la Selva de Turingia, la sierra Fichtelgebirge y los Montes Metálicos es la "corona verde de Baviera". En esta área, ideal para el senderismo, se descubren escondidos castillos y ruinas, antiguas armerías, molinos, solitarias tabernas en el bosque y minas para los fanáticos de la historia. Una comarca rica en historia es la Suiza de Franconia. Tampoco escatiman con su encanto las regiones: alto valle del Meno-Coburg, Spessart-Meno-Odenwald, bosque Steigerwald, Rhön, Franconia romántica y la ciudad de Nuremberg. Muchos museos albergan valiosos tesoros artísticos. El significado como centro de las importantes rutas comerciales es realzado por los muchos castillos y residencias señoriales, iglesias, ruinas y palacios.La parte esencial de la región de lagos de Franconia, al sur de Nuremberg, está conformada por los lagos Altmühlsee, Brombachsee y Rothsee. Además de vacaciones familiares en y alrededor del agua, existe aquí mucha historia y cultura – la muralla de frontera romana Limes atraviesa este antiguo paisaje cultural. El vino de Franconia embotellado en orondas botellas - Bocksbeutel – se aprecia mejor en la región del vino de Franconia. Sabrosas y apropiadas para el vino de Franconia son las delicias gastronómicas. Tilman Riemenschneider ha dejado sus obras en numerosas iglesias de esta región. El parque natural Hassberge aparece en la verde interacción entre el bosque y el paisaje abierto, desde valles con prados hasta cerros de 500 metros, por sobre sus cimas pasaron antiguos senderos de caza, caminos de correo, comerciales y de los ejércitos. Romanos, germanos y celtas han dejado aquí sus huellas con castillos de escape y murallas. 15 castillos y 26 palacios dan testimonio de posteriores sucesos históricos.La vitivinicultura caracteriza la región del valle Liebliches Taubertal. Amigos de las caminatas y la naturaleza, ciclistas y deportistas, amantes del arte y gourmet se sienten atraídos por el mágico Tauber-Franken. Un viaje por el valle del Tauber es un paseo a través de la historia alemana. Tres mil kilómetros cuadrados identifican el parque natural del valle Altmühltal. Variedad y primitiva belleza caracterizan la región, cuyo eje es el río Altmühl y sus encantadores valles a los lados. Geólogos aficionados pueden ir en busca de fósiles a las canteras de piedra caliza, cuyas placas datan del periodo jurásico. El tesoro más valioso que se ha hallado aquí, es el prehistórico pájaro Archaeopteryx que vivió hace 150 millones de años. No importa hasta donde se pueda llegar a pie o hacia donde se pedalee – existen mil buenos motivos para visitar este lugar de la tierra.
Del lado izquierdo del Rin en Hesse y del lado derecho del Rin en Rheingau está la cuenca de Maguncia, una región vitivinícola de mucha tradición y con viñedos famosos. El Rheingau es un tesoro paisajístico, se ubica allí, donde el Rin cambia su dirección norte-sur por oeste hacia Maguncia/Wiesbaden y Rüdesheim. Esta región se dedica a la vitivinicultura desde tiempos romanos. El clima en Alemania convierte a los terrenos vitivinícolas en atracciones turísticas. ¿Por qué sucede esto? Porque aquí en el país, el vino sólo crece y se extiende bien en las soleadas y sureñas laderas de colinas y montes – a diferencia de regiones en Italia, Francia, California o Sudáfrica. En esos lugares las condiciones climáticas permiten que las uvas crezcan en llanuras.Especialmente espectaculares son los viñedos que crecen en las laderas de estrechos valles. Ningún otro jugo de la vid emociona tanto al enólogo a nivel mundial como el Riesling, que viene preferentemente de la tradicional región vinícola Rheingau.Estos tienen nombres muy sonoros como Schloss Johannisberg, Schloss Vollrads o Kloster Eberbach, una explotación vinícola estatal de Hesse. Los históricos muros del monasterio alcanzaron fama mundial ya que fueron el escenario de la película “el nombre de la rosa”. En las laderas del Taunus entre Wiesbaden y Rüdesheim, sobre casi tres mil hectáreas de superficie con vides, crecen algunos de los más finos vinos Riesling del mundo. Durante muchos siglos fueron los bienes de los nobles y los religiosos los que determinaban los sucesos vinícolas en la región Rheingau. Las pequeñas ciudades y las regiones vitivinícolas están conectadas a través de señalizados caminos y ciclo-vías. La región se presenta con un abierto y variado escenario natural y un paisaje modelado de miles de años, delicado relieve pero también empinadas subidas y bajadas.Aquí, en tiempos remotos, se asentaron los germanos y los celtas, aquí dejaron monumentos conmemorativos y artísticos. Y siempre entremezclados con el paisaje están los preciosos pueblos vinícolas con sus tabernas "Straußenwirtschaften" donde se puede disfrutar del vino local. Conocidas explotaciones vinícolas, sedes aristocráticas, conventos vinícolas, castillos y monumentos conmemorativos caracterizan en un estrecho espacio, esta "pequeña región con grandes vinos". Aquí a menudo el Rin se ensancha hasta tomar la forma de un lago. El ascenso de la neblina de otoño, llamada "Traubendrücker" fomenta el desarrollo del hongo Edelfäule y ayuda a crear las condiciones para el solicitado vino de uvas escogidas Rheingau.Seguir las huellas de las uvas puede ser muy tranquilo y además puede convertirse en algo instructivo: en casi todas las regiones vitivinícolas, el vitivinicultor permite que se le observe mientras trabaja. A menudo los visitantes pueden ayudar a cosechar las vides, siempre y cuando se levanten temprano y no le tengan miedo a las empinadas laderas. Además no tiene que ser la cosecha de la vid helada, cuyas uvas siguen un proceso riguroso, deben ser cortadas a una temperatura de menos 7 grados centígrados. Como regla general se considera: una cepa produce una botella de vino. Todo esto junto es una tentadora invitación a Rheingau. Por lo general, donde crece y se extiende el noble vino, se entiende también mucho de buena comida y sociabilidad. Degustaciones de vino en bodegas como es debido, son parte escencial de esta región. Pura alegría de vida es lo que demuestran los habitantes de Rheingau y atractivos turísticos hay por doquier. Lo que para un escalador de montañas es el Himalaya, es para el amante del vino el Rheingau.
Alta Baviera es la tierra entre Lech y Salzach, entre el valle Altmühltal y los Alpes bávaros. Sus sierras abarcan desde paisajes de rocas de la sierra Wetterstein en el oeste, hasta la montaña más alta de Alemania, la Zugspitze (2963 metros) y atraviesa la sierra Karwendel hasta las montañas alpinas Berchtesgaden en el este.Las características de ésta región no son solamente las sierras altas o las marcadas montañas como Zugspitze, Wendelstein o Watzmann, sino también incontables lagos como el Chiemsee, Waginger See, Königsee, Schliersee, Tegernsee, Kochelsee, Walchensee, Eibsee, Starnberger See o el Ammersee. Además se encuentran valles fluviales, extensas llanuras y colinas, cuestas verdes y bosques, acogedores pueblos de película así como interesantes ciudades.Cada región tiene su característica evidente y es rica en arte y cultura: Munich y los alrededores, Ammersee-Lech, Pfaffenwinkel, la región de Zugspitz, la tierra Tölzer Land, Wendelstein, Chiemgau, Inn-Salzach y la región Berchtesgaden. Típico en toda la región de Alta Baviera son las torres imperiales en forma de cebolla de las capillas e iglesias, entre ellas se encuentran santuarios ricamente dotados. Además todas las regiones tienen en común su alegría, que se refleja en la música y danzas folclóricas, en los cantos a la tirolesa, en los frentes de las casas pintados coloridamente y en las obras ricamente talladas en madera. Religión, tradición y costumbres viven desde siempre aquí. Un ejemplo mundialmente conocido es la interpretación de la Pasión en Oberammergau, que se realiza cada diez años. Monarcas, abades, sacerdotes y burgueses de tiempos pasados construyeron en ésta región con verdadera pasión.En toda la región, las iglesias y monasterios, palacios y castillos, casas señoriales y ayuntamientos, madonas y crucifijos muestran las obras maestras de famosos tallistas en madera, pintores y estucadores locales. Entre todos estos, los que han participado considerablemente en marcar la imagen de esta región son: la iglesia Wieskirche, los monasterios Ettal y Andechs, los palacios Nymphenburg, Herrenchiemsee y Linderhof. Prioritarios estilos artísticos son el ostentoso barroco y su juguetón perfeccionamiento, el delicado rococó. Pero también los estilos románico y gótico han dejado considerables huellas. La región más meridional de Alemania se presenta con hermosura paisajística de película, con aire saludable e intacta naturaleza. Un paraíso para los deportistas en tiempo libre y para los que buscan descanso son los muchos lagos, parques nacionales y las incontables reservas naturales.Gracias al ambiente saludable y a las fuentes curativas, han logrado renombre muchos balnearios y lugares curativos con su diversa oferta para la regeneración o para pasar un momento agradable. Modernos parques acuáticos con extensos balnearios con atmósfera sureña de playa, mar y palmeras, continúan consecuentemente con la gran cultura balnearia bávara, que alguna vez trajeron los romanos a través de los Alpes. La extensa oferta deportiva y de recreación, tanto en verano como en invierno, es utilizada con mucho gusto por los visitantes. Aquí se disfruta de las especialidades bávaras con un fortaleciente bocadillo y un litro “Maß” de cerveza en una de las muchas tradicionales cervecerías al aire libre.
Con una superficie de 538 kilómetros cuadrados, el lago Constanza “Bodensee”, llamado así por el Palatinado carolingio Bodman, se encuentra, como una tinaja, enclavado entre los Alpes y la montaña Jura. Tiene tres países vecinos: Alemania, Austria y Suiza. El lago se alimenta de las aguas de 236 ríos y arroyos. El proveedor principal de agua es el Rin, que introduce su delta en la parte este del final de la cuenca del lago. El clima cálido posibilita una abundante vegetación sureña y favorece a la viticultura y fruticultura de la región. Las orillas del lago Constanza están densamente pobladas. Por todas partes hay muchos lugares pintorescos e impregnados de historia, en los que se puede ver muchas construcciones medievales. La mayoría están conectadas a través del tráfico lacustre. Delante del panorama de los Alpes, el lago Constanza irradia en el verano un encanto sureño con sus incontables velas blancas y multicolores.Una verdadera sensación de trópico se vive en la isla de flores Mainau que hospeda además de su inigualable vegetación, la más grande casa de mariposas donde se puede ingresar. Al borde del lago existen cervecerías al aire libre aptas para toda la familia y también para los más pequeños hay un pueblo de enanos con cuevas y cabañas, ferrocarril de madera y zona de juegos de agua. En la orilla norte del lago, al margen de un parque nacional, se encuentra el Museo de Palafito en Unteruhldingen. 20 casas de palafito posibilitan un viaje al tiempo de la Edad de Bronce (4000 hasta 850 antes de Cristo). Las reproducidas casas de palafito construidas bajo la norma 1:1 son el resultado de investigaciones arqueológicas que se realizan hasta la actualidad. La isla del monasterio Reichenau, es la más grande del lago Constanza, un sobresaliente testimonio del rol religioso y cultural de un monasterio benedictino en la Edad Media. Como cuna cultural del Occidente con el famoso arte del libro (escuela de pintura y escritura) y la orfebrería, ocupó una sobresaliente posición e influyó considerablemente en Europa.Flotar por el aire, sobre el lago Constanza, en el globo dirigible más grande del mundo y disfrutar del mito Zeppelín. En el noroeste del lago se encuentra Hegau, paisaje volcánico con castillos, palacios y encantadores pueblos. Hegau es la conexión entre la Selva Negra y el lago Constanza. La doble cadena de volcanes de Hegau se levanta sobre un zócalo con cenizas volcánicas. El centro de está región se encuentra en Singen en las faldas de Hohentwiel. Suabia Alta se encuentra entre el Danubio y el lago Constanza. Este paisaje está marcado por suaves cadenas de colinas boscosas, que se alternan con vastas llanuras mayormente agrícolas. En ningún otro lugar se concentran tantas obras de arte barrocas como aquí. La más espléndida obra se encuentra en el monasterio Weingarten con la iglesia barroca más grande del norte de los Alpes. También vale la pena visitar el Museo Feder en Bad Buchau. El lago Federsee es uno de los hallazgos arqueológicos de pantanos más importantes de Europa. Este museo lleno de vida muestra las huellas de tiempos pasados. Cabañas y casas de la Edad de Piedra, excursiones en canoa, hornear pan en hornos de barro y demostraciones de antiquísimas técnicas artesanales pertenecen a este parque arqueológico de recreación alrededor del Museo Feder.Colores, formas y aromas en los muchos y hermosos jardines en el oeste del lago Constanza, la región Untersee, paisaje modificado por el hombre, hechiza al visitante. Descanso y estar activo – en el llamado cariñosamente “mar suabo” hay algo para cada uno. Para los excursionistas y amantes de la naturaleza, para los ciclistas y patinadores en las ciclo-vías de 270 kilómetros de largo del lago Constanza, para los deportistas náuticos en, sobre y alrededor del agua, para los aficionados del arte y la historia y naturalmente también para los campistas y gourmet. Jugar golf en uno de los 28 campos o beneficiarse de las ofertas de bienestar de los balnearios curativos y medicinales. Viajar significa también descubrir – tres países – un lago – miles de posibilidades.
El valle del Mosela, entre Coblenza y Tréveris, es un romántico paisaje fluvial, marcado y conocido a nivel mundial por la viticultura. Idílicos lugares vitivinicultores de nombres sonoros, tabernas y lo histórico-cultural se encuentran aquí a cada paso. El río Mosela, con 545 kilómetros de longitud, es el más grande afluente del Rin. El valle fluvial con abundantes curvas y sus escarpadas pendientes con viñedos se puede comparar con un “anfiteatro natural limitado por las vides”. Pero la naturaleza estuvo primera allí, mucho antes de que turistas de todo el mundo visitaran esta región. El Mosela, francés de nacimiento, corre en buena forma y como achispado en dirección al Rin. Sus curvas ya había encantado a los celtas y romanos, que rápidamente reconocieron su gran talento – y plantaron las primeras vides en las pendientes escarpadas sobre el río. Pero eso fue hace 2000 años, entretanto el Mosela ha cambiado. Vino blanco del Mosela es sinónimo de un racial y frutal Riesling.Los viñedos en la tierra del Mosela hacen honor a su nombre: con 380 metros de altura y 55 % de inclinación, el “Calmont de Bremen”, es la zona de viñedos más empinada de Europa. Desde su naciente en el sur de los Vosgos, el Mosela serpentea en increíbles meandros hasta su desembocadura junto al Rincón Alemán en Coblenza. El valle fluvial, entre Hunsrück y Eifel explota un grandioso paisaje vinícola, cuya base fue creada por los romanos. Aquí crece especialmente bien el racial-frutal Riesling, gracias al clima templado, casi mediterráneo y sus escarpadas pendientes de pizarra que son verdaderos almacenes del calor. Como una banda se cultivan las vides desde el alto Mosela hasta bien debajo de Coblenza. Detrás de cada meandro del río le espera al visitante otra imagen paisajística con identidad propia. El inigualable paisaje de meandros que se entierran profundamente en la roca del Mosela es un milenario paisaje modificado por el hombre y la más antigua región vinícola de Alemania: aquí vivieron los germanos, se establecieron los celtas y los romanos dejaron monumentos artísticos y conmemorativos. Por último marcaron la cultura de la bebida, como lo muestra la denominación de una copa de vino especial, el romano "Römer". Cada uno de los pequeños pueblos del Mosela organiza sus fiestas del vino y de trajes típicos. Degustaciones de vino en atmósferas de sótanos son componentes infaltables en el Mosela.El paisaje del Mosela es también un inigualable museo cultural al aire libre. En casi todas las curvas del Mosela se construyeron castillos en la Edad Media, de los cuales muchos se pueden visitar: castillo Eltz, castillo Pyrmont cerca de Roes, castillo Thurant cerca de Alken, castillo Cochem o el castillo Landshut sobre Bernkastel-Kues, sólo por nombras algunos. El Mosela tiene también dos hermanos pequeños - Sarre y Ruwer. Mosela-Sarre-Ruwer – estos tres ríos le dan el nombre a la región vinícola más septentrional de Alemania. A lo largo de los 243 kilómetros del Mosela alemán, entre Perl, en la frontera francesa y Coblenza, junto al Sarre entre Serrig y Konz así como el Ruwer entre Riveris y Ruwer, barrio de Tréveris, las cerca de 5000 empresas vitivinícolas, repartidas en 125 lugares viticultores cultivan cerca de 70 millones de vides en 9.300 hectáreas de viñedos. Una serena composición paisajística con verdaderamente dramáticas condiciones de trabajo para el viñador, ya que las mejores vides se encuentran en arriesgadas pendientes empinadas y crecen en suelos de pizarra, que es lo que le da a los vinos el típico y fino toque mineral.El río “Sarre” es quien le da el nombre al territorio del Sarre y se abre en un tranquilo valle desde el Merzig. Cerca de Mettlach el río quiebra la barrera de bosque alto y se dirige frecuentemente a través de nuevos meandros hacia el Mosela. Lo más impresionante son los siete kilómetros del recodo del Sarre cerca de Mettlach. Los campos frutales representan un tradicional sistema económico para la región Sarre y son quienes marcan la imagen del paisaje en los valles. Aquí se pueden descubrir las fortalezas de los romanos y celtas, antiguos templos, castillos medievales, sedes de la nobleza, palacios e iglesias. Da lo mismo si se descubre la región Mosela-Sarre a pie, en bicicleta o a caballo, aquí uno disfruta de un incomparable paisaje. Acogedoras tabernas y tabernas donde se sirve el vino nuevo de la casa “Straußwirtschaften” invitan a catar las delicias del vino y a probar las comilonas regionales cariñosamente preparadas. El visitante tiene aquí mucho que ver.
El lago más grande de Baviera – el Chiemsee, conocido también como el “Mar Bávaro”, es lo que fue, en alguna época, un glaciar. Tiene una longitud de 18 kilómetros, 14 kilómetros de ancho y 85 kilómetros cuadrados de extensión. Se abastece de las aguas del río tirolés Ache y del río Prien, y es drenado por el Alz que deja el lago cerca de Seebruck, el antiguo castillo romano “Bedaium”. El lago está limitado en el sur por los perfiles de las montañas Kampenwand, Hochgern y Hochfelln. La isla de los caballeros, isla de las damas y la isla de las hierbas se juntan idílicamente en las tranquilas aguas del lago. La composición de colores y luces parece casi perfecta, tanto que hechizaba a pintores y poetas, reyes y santos. En el siglo IX los benedictinos fueron los primeros en sucumbir a la belleza y decidieron quedarse aquí. ¿Quién puede tomar a mal que lo hayan hecho?Quien se enamora a primera vista de este hermoso lugar está en buena compañía: el rey de Baviera Luis II, Luis Ganghofer y Luis Thom, una completa colonia de artistas y los padres de las leyes orgánicas fueron isleños adoptivos. También los celtas y romanos se asentaron en el lago Chiemsee, atraídos por su riqueza pesquera. La isla más grande del lago es “lago de los caballeros” con 2,4 Km², esta isla se hizo famosa gracias a la construcción palaciega del rey Luis II de Baviera. Los jardines del Nuevo Palacio son exactos, en cuanto a los rasgos fundamentales, al parque de Versalles. Los restaurados juegos de agua y las sietes fuentes invitan a quedarse.La isla monasterio de las damas está densamente poblada: en torno al año 766, Tassillo III, duque de Baviera fundó un convento canónigo, que la famosa abadesa Irmingard, hija del rey Luis, el alemán, transformó en una abadía benedictina. En el siglo XI comenzaron los trabajos de construcción de la iglesia del monasterio de estilo alto románico, cuya torre con tejado imperial octagonal domina hasta hoy la vista hasta muy lejos del lago. Entre las islas de los caballeros y las damas se encuentra una pequeña isla de 3,5 hectáreas, la así llamada Krautinsel “isla de hierbas”, que está despoblada y es usada únicamente con fines agrícolas. Su nombre se debe a que antiguamente se encontraba allí el convento Frauenwörth con un jardín de verduras y hierbas. Los prados son usados hoy para el pastoreo de ganado. Casi ninguna otra región tiene una variedad tan comprimida que ofrecer como la región de Chiemgau con sus alrededores. ¿Descubrir la belleza de la naturaleza con parques nacionales, con pantanos y lagos y los Alpes Chiemgau?¿O la cultura? Aquí se encuentra todo lo que se desea y siempre muy cerca: además de espléndidos caminos para hacer senderismo, castillos, palacios y funiculares, hay también calientes piscinas, golf, la posibilidad de montar a caballo, planeadores, viajes en balsa, parapente, ala delta y viajes en globo.Las montañas de Chiemgau tienen una altura de menos de 2.000 metros. Las montañas Sonntagshorn, los gemelos Hochfelln y Hochgern así como la Kampenwand y compañía están cubiertos de nieve solo en invierno. En primavera y verano se convierten en florecientes paraísos, como por ejemplo la Geigelstein, que con razón se la llama la montaña de flores de Chiemgau. Bien consolidados semderos llevan a los excursionistas a casi todas las cimas. Especialmente populares son las excursiones hasta las cimas por los cultivados pastos de alta montaña. Aquí en el aromático aire de montaña, se disfruta mejor de un bocadillo. Senderismo, montañismo, ciclismo de montaña y todo tipo de deportes acuáticos son las actividades preferidas por los huéspedes. La oferta cultural abarca desde festivales musicales y de coloridos trajes, pasando por torneos ecuestres, hasta el “verano musical entre Inn y Salzach”. Con este paisaje dan ganas de volver nuevamente, mejor aún no dan ganas de irse.
El Taunus se extiende en 75 kilómetros desde el Wetterau hasta el Rin con empinados descensos al valle del Rin y Meno, con un paisaje variado e impresionante.
Los amplios bosques predominan en los valles de prados cortados por parcelas rurales. Meno y Taunus – tierra de montañas, castillos, palacios y balnearios.
Una exuberante joya verde. Desde sus alturas la vista alcanza más allá de la tierra rica en bosques, a idílicos pueblos, solitarios molinos, montañas rocosas y tranquilas aguas hasta el horizonte de la metrópoli del Meno.
Ninguna alta montaña – pero por lo menos a 880 metros sobre el nivel del mar: el gran monte campestre "Große Feldberg" y una impresionante vista desde el peñasco Brunhildis. Según la saga fue usado por valquirias y dioses germánicos como campamento.
El pequeño monte campestre "Kleine Feldberg" de poca altura está provisto con una estación sismográfica y meteorológica y el viejo Rey "Altkönig" con una vetusta corona de piedra de una red de murallas celtas.
Y entre las montañas – en toda época del año: gorjeo de aves, paisajes modelados, prados frutales, iglesias y templos, casas de entramado, singulares sidrerías, panaderías y molinos. Pequeños arroyos corren a través de idílicos valles.
En aquel entonces los caballeros sabían, donde se podía vivir bien: en las alturas del Taunus, sobre la llanura del Meno, los castillos están en fila uno al lado del lado.
Y quien quiera saber más sobre el pasado, se deja hechizar por los incontables museos de la región. Allí está por ejemplo el Museo al aire libre "Hessenpark" con historia para tocar. Saalburg es el único castillo del Imperio Romano reconstruido.
Sumergirse en la historia de una región rica en cultura, o tal vez en las aguas termales de elegantes balnearios. De impenetrables profundidades brotan a la luz curativas aguas minerales, ya los romanos, que vivieron por mucho tiempo en estos campos, supieron valorar la fuerza curativa de las fuentes y el favorable clima del Taunus.
El distrito Meno-Taunus, es una región variada, ubicada en el centro del espacio económico Rin-Meno e integrada en el parque natural – con cautivadores e interesantes contrastes. La directa vecindad con la metrópoli económica Francfort del Meno, fue y es responsable de la rica gama y duradero desarrollo de este paisaje modificado por el hombre.
El Lahn, cuyas aguas fluyen por el parque natural, es especialmente interesante para los piragüistas. El Limes atraviesa el parque natural en su completa longitud desde este a oeste.
El castillo Vogelburg, en el centro del parque natural es un parque de aves muy especial, ya que desde hace décadas se dedica al cuidado y a la cría de papagayos. El Meno, con sus 524 kilómetros es un importante afluente del Rin y desemboca en él cerca de Maguncia, este río es quien le da, junto con Taunus, el nombre a esta región.
Las orillas del Meno ofrecen a los habitantes de la ciudad, descanso y diversión en tiempo libre, con coctelerías y restaurantes al aire libre, es en algunos tramos, una verdadera zona para callejear. Aquí se encuentran paseantes, patinadores en línea, ciclistas y fanáticos del picnic de casi todas las nacionalidades.
La ribera de los museos en Francfort, a ambos lados del Meno, es una inigualable milla cultural. Las acogedoras sidrerías con hermosas cervecerías al aire libre y con sabrosas comidas, al igual que las fiestas a lo largo de las orillas del Meno invitan a quedarse. A propósito, esta región también tiene su encanto en invierno para los fanáticos de los deportes de nieve. Y algo más: El Meno se puede descubrir cómodamente con una excursión en barco.
Quien siga al Rin durante su largo viaje de 1320 kilómetros desde su fuente en Suiza hasta su desembocadura en el Mar del Norte, quedará fascinado sobre todo del valle del Rin Central entre Maguncia y Bonn. Donde el Rin atraviesa la montaña de pizarra Schiefergebirge entre Bingen y Coblenza, en el “alto valle del Rin Central”, la UNESCO lo ha declarado patrimonio de la humanidad. Es considerado la sustancia de los castillos románticos alemanes. Muy pocas regiones en el mundo tienen una historia tan densa y auténtica. La canción de los Nibelungos que data del año 1200 cuenta que el sombrío Hagen, quien debe haber radicado en Hunsrück, hundió aquí en el Rin el tesoro de los Nibelungos. La estrechez del valle, la incontenible corriente y el misterioso eco tienen mucho que ver con la leyenda de la chica rubia sobre la roca Loreley. . Ella, con su fascinante canto y misteriosa belleza sedujo en el pasado a los navegantes del Rin y los llevó a la perdición. La leyenda existe desde hace mucho tiempo y también la Loreley existe aún, sin embargo, ya no mata a nadie.Vista del castillo Stahleck en Bacharach y de fondo el RinHoy las atracciones del escenario al aire libre de la roca Loreley son rock, pop y folclor. Mitos, sagas, leyendas y cuentos, acontecimientos históricos y políticos, torneos de caballeros y querellas religiosas de los príncipes electores, disputas espirituales y militares, todo esto marcó la región. Desde hace mucho que los caballeros no recorren los muros con sus pesadas y ruidosas armaduras, no hay más golpeteos de los cascos de caballos en los patios interiores de los castillos y el canto de los trovadores ha enmudecido. Pero los castillos siguen soñando y uno desea en secreto que ellos puedan contar historias. En ningún otro río del mundo hay tantos castillos como en el Rin. Construidos en el pasado para asegurar el poder y la propiedad fueron fortificados lugares de refugio y vivienda, pero también fueron lucrativas estaciones de aduana y tristemente célebres nidos de caballeros-bandidos.Debido a la favorable ubicación geológica, esta región está marcada por viñedos y laderas sembradas de vides, que ya habían sido cultivadas por los romanos. Aquí, donde durante el día el sol calienta las uvas que de noche brillan doradas en las copas de vino, siempre hay algo que celebrar. Cada cantina, cada taberna “Strausswirtschaft” donde se sirve vino del lugar es aquí una “farmacia para el ánimo”. No existe ninguna casa real europea en cuya mesa no se hayan servido estas nobles gotas. Corriente abajo, la boscosa montaña Siebengebirge - el parque natural más pequeño de Alemania – forma con sus legendarias cimas y cúspides el final del tramo del Rin Central. Además de excursiones y andar en bicicleta, una de las formas más hermosas de descubrir el pintoresco valle del Rin es en un viaje en barco.El resplandor anual de las luces durante la "iluminación del Rin" es un espectáculo único para los visitantes de todas partes del mundo. El "Rin en llamas" se puede vivir desde el centro mismo o a bordo de un barco. Románticas ciudades vinícolas con entramado, castillos encantados, el mito Loreley y por supuesto el río más hermoso de Alemania – el Rin – así como los hospitalarios habitantes esperan con alegría su visita. Los huéspedes se dejan inspirar por la corriente y el legendario paisaje, como antiguamente lo hacían poetas y pensadores.
La región vacacional Algoia-Suabia Bávara es una de las más bonitas de Alemania. La abundancia de riquezas es fascinante en Algoia: el ritmo de los impresionantes prados alpinos, suaves terrenos montuosos y cimas escarpadas, de bosques verdes, románticos valles y lagos cristalinos. Este inigualable paisaje se encuentra entre los ríos Iller en el oeste, el Lech en el este, la cresta alpina de Algoia en el sur y el Ries-Kessel, que surgió hace quince millones de años por un impacto de meteorito. Aquí el turismo tiene una tradición de más de cien años y casi interminable es la gama de ofertas para una estancia reposada y exitosa.Una red de bien marcados caminos de paseo y excursiones lleva a castillos, palacios, iglesias y monasterios y ofrece suficiente variedad para cada gusto. Los excursionistas de montaña valoran – sobretodo a finales del verano – las caminatas de cabaña en cabaña a través de caminos de altura bien construidos. Funiculares y telesillas son de gran ayuda para evitar la fatiga de la subida. También para el deportista acuático se proporciona lo suficiente. Muchos lagos permiten realizar las actividades deseadas, en, sobre y alrededor del agua, ya sea navegación a vela, esquí sobre el agua o windsurf. Para los principiantes tienen las correspondientes escuelas a su disposición. Pero también los golfistas, jinetes y fanáticos del tenis, jugadores de bolos y mini golfistas pueden practicar sus pasatiempos favoritos. Cicloturistas pueden probar su condición en seleccionados tours con diferentes grados de dificultad.
La Selva Negra – famosa internacionalmente y antigua tierra cultural. De aquí son oriundos los conocidos relojes cucú.
Esta sierra boscosa de 200 kilómetros de largo y hasta 60 kilómetros de ancho limita en el oeste con Francia, en el sur con Suiza, en el este con los Montes Suabos y el lago Constanza y en el norte con los montes de Kraichgau.
Balnearios curativos y climáticos, balnearios con el método Kneipp (ya los romanos sabían valorar las fuentes termales), balnearios climatológicos y de descanso son extremadamente numerosos en la Selva Negra.
En el macizo multicolor lleno de bosques del norte de la Selva Negra, los ríos Enz, Nagold y Alb enclavan junto con sus afluentes profundos valles. En las mesetas, el bosque se ha talado sólo en parte.
Una gran cantidad de fuentes calientes y minerales, que nacen en los valles, son usadas con fines medicinales en los balnearios hidrotermales. Estos espléndidos templos del baño ofrecen horas de placer y son lo mejor para un clásico baño o para wellness.
Vista de las típicas casas de entramado de una ciudad con una iglesia en el fondo
Viajando por el norte de la Selva Negra se va principalmente a través de bosques de abetos y abetos rojos así como sobre mesetas libres. Helechos y dedaleras en los bosques, escobillas y altramuces en los bordes de las calles son las plantas características de esta región, entre Karlsruhe, Pforzheim, Baden-Baden y Freudenstadt.
Un área ideal para los fanáticos del senderismo, tanto en verano como en invierno.
Aquí la vista alcanza hasta la llanura del Alto Rin hasta los Vosgos. Especiales puntos de atracción son, además de los hoteles, la montaña Hornisgrinde, el lago Mummelsee, la montaña Schliffkopf y la montaña Kniebis junto con la presa Schwarzenbach.
Con la variedad de sus formas paisajísticas, que armonizan con la sierra rica en bosques, se presenta la Selva Negra Central alrededor de Offenburg.
En la zona delante de los montes, se encuentra el distrito administrativo de Ortenau, cuyos viñedos escarpados llegan hasta el alto valle del Rin, aquí crecen las uvas Riesling, Ruländer, Traminer, Weißherbst y Spätburgunder. Poderosas ruinas son testigos de una historia llena de vicisitudes.
Renania del Norte-Westfalia con su capital Düsseldorf es el estado federado más poblado de Alemania.
No solamente es un importante estado industrial, un internacional y moderno centro económico y tecnológico, sino también es un estado cultural y con significativos medios de comunicación e información.
Hierro y Acero, Thyssen y Krupp, aquí fue escrita la exitosa historia económica de Alemania, se generaron miles de puestos de trabajo y se logró bienestar para muchos.
La Cuenca del Ruhr, antiguo centro alemán de la minería es hoy una experiencia cultural. Las transformadas instalaciones industriales albergan arte, cultura, deportes al aire libre y entretenimiento.
El estado federado de Hesse, con capital en Wiesbaden, se extiende desde la región Sauerland por el norte hasta la región Odenwald por el sur. Por el río Rhön en el este y hasta la región Taunus en el este.
Hesse es un lugar de acontecimientos de primera calidad. Presenta paisajes naturales de landas, selvas, hasta pantanales así como atractivos lagos y ríos.
Aquí se han conservado magníficos testimonios de la historia de los germanos, romanos y de la Edad Media.
Hesse se encuentra en el punto de intersección de las grandes vías de comunicación y dispone, con el aeropuerto de Francfort del Meno, de una plataforma de tráfico aéreo internacional.
Para ponerse en buena forma, Hesse ofrece muchos balnearios y centros de curación.
El estado federado de Baden Wurtemberg con la capital Stuttgart, se encuentra en el sudoeste de Alemania.
Una excepcional variedad histórica, cultural y paisajística se encuentra con la industria moderna.
Maravillosos paisajes, cultura y costumbres, ciudades intensas, monumentos turísticos, una variedad de posibilidades de ocio y práctica de deportes, la afectuosa hospitalidad de sus habitantes y la excelente gastronomía, hacen de unas vacaciones en Baden-Wurtemberg una experiencia inolvidable.
El estado federado de Baja Sajonia con su capital Hannover se encuentra situado en una seductora región entre los ríos Ems al oeste y Elba al este.
En el norte el clima de altamar del Mar del Norte y en el sur las cumbres de Harz marcan los límites.
Al sur del Mar del Norte frente a la costa y ordenadas en linea recta como las perlas de un collar, se ubican las siete Islas de Frisia Oriental.
Ya sea como isla de reposo o como lugar vacacional cada una de ellas encanta por los inconfundibles y singulares balnearios medicinales del Mar del Norte.
Hamburgo es la segunda ciudad más grande del país, el puerto marítimo más importante y a la vez principal plaza del comercio exterior.
Fundada en vida de Carlomagno en el año 811, Hamburgo era una de las ciudades hanseáticas más grandes y ha consolidado su importancia durante muchos años hasta el presente.
Aquí se junta el mundo. La ciudad a orillas del Elba muestra su elegancia en los lujosos grandes almacenes de las zonas comerciales y en templos culturales, en los musicales internacionales, galerías exclusivas y en el mundialmente famoso barrio de entretenimiento de St. Pauli.
El Estado de Renania-Palatinado se ubica al oeste de Alemania.
Es un antiguo territorio europeo en medio de las montañas de pizarra del Rin.
Un estado federado emocionante y de múltiples posibilidades, como las personas que aquí viven.
Su capital es Maguncia. Sus idílicos paisajes de ríos y montañas, sus históricas ciudades y pintorescos lugares, sus conocidas regiones vitivinícolas y románticos castillos despiertan el interés en esta región.