sábado, 6 de noviembre de 2010

Parque Nacional de Tiilikkajärvi

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Camine alrededor de las orillas del encantador lago Tiilikkajärvi en esta región variada y paisajística del este de Finlandia.


Algunas de las orillas son pantanosas, pero las islas de eskers del centro del lago cuentan con acogedoras playas arenosas. La arena fue depositada en estos lugares por los ríos de aguas de deshielo que corrían bajo el hielo durante la Edad del Hielo. Muchos visitantes consideran que las playas de Venäjänhiekka y Koseva son los mejores puntos para una comida al aire libre y un chapuzón. Si trae una tienda de campaña, puede incluso acampar junto al agua. El parque es especialmente popular entre los aficionados a la canoa y al kayak.

Adéntrese en los bosques para pasar una tarde o todo un día en los tentadores senderos de Tiilikkajärvi. Se pide a los visitantes que no se salgan de los caminos al explorar el parque, con el fin de proteger sus sensibles hábitats de marjal y esker.

Esté pendiente para ver en el lago colimbos árticos y cercetas comunes, pequeños patos de colorido plumaje. Los zarapitos y chorlitejos chicos disfrutan de las orillas arenosas tanto como los visitantes humanos del parque. Las lavanderas boyeras, los andarríos bastardos y los zarapitos trinadores anidan en estos marjales.

Leñadores de dos y cuatro patas

Quizá también observe los lugares elegidos para los castores para sus caminos, presas y palacetes. Es fácil comprobar que muchos propietarios de bosques finlandeses no están precisamente entusiasmados con el trabajo de estos paisajistas autóctonos.

Los leñadores humanos también solían explotar esta zona, transportando su madera por el río hasta un aserradero cercano. Si viaja en grupo, podrá alquilar la viaje cabaña de los gancheros en Uiton Kämppä junto con su sauna junto al lago y disfrutar de la velada finlandesa por excelencia.

No se pierda la vieja granja de Tiilikanautio, que ha sido conservada tal y como era en la década de 1920. Tenga cuidado con las víboras que se regodean en los claros durante las tardes soleadas.

Hace unos 400 años, la frontera entre Suecia y Rusia solía atravesar Tiilikkäjärvi. Un antiguo hito fronterizo que sigue en pie en pleno centro del lago permanece para recordarnos esa época.