Se encuentra en el centro de Italia y se extiende desde los Apeninos hasta el mar Tirreno. Los paisajes, el patrimonio artístico y las ciudades importantes, donde la primera de todas es Florencia, hacen de Toscana una protagonista indiscutible en el panorama turístico mundial. En esta región, la naturaleza tiene muchas caras diferentes, comenzando por la costa, que alterna largas playas de arena, como la de Versilia, con acantilados y promontorios rocosos. Son incomparables las islas del archipiélago toscano, rodeadas de vegetación mediterránea, un mar cristalino y ricos fondos marinos. Otros panoramas de la naturaleza incontaminada se pueden admirar en los Alpes Apuane y en muchas áreas protegidas, incluida la laguna de Orbetello, hogar de numerosas especies de aves migratorias, incluyendo las garzas. Pero los paisajes más característicos de la región son los que se mezclan armoniosamente con la belleza de la naturaleza, con la milenaria presencia del ser humano. El esplendido Golfo de Baratti y los sitios arqueológicos de Vetulonia, Vulci y Pitigliano preservan necrópolis y restos de la civilización etrusca, mientras que Roselle y Cosa nos devuelven el recuerdo de la época romana. También encontramos por todo el territorio pueblos medievales, ciudades ricas en historia, castillos y fortificaciones, iglesias rurales (llamadas "pievi") e impresionantes abadías, como la de Sant'Antimo. Sus perfiles destacan en los paisajes de las Crete Senesi, Val d'Orcia, Garfagnana, Chianti y Maremma. Numerosas son también las localidades termales: Montecatini, Saturnia, Montepulciano, Monsummano y Bagno Vignoni que, gracias a las aguas termales y a los centros equipados que realizan todo tipo de tratamientos, ofrecen vacaciones de relax. Las provincias son: Florencia (capital), Arezzo, Grosseto, Livorno, Lucca, Massa Carrara, Pisa, Pistoia, Prato y Siena.
Entre antiguas ruinas y arquitecturas barrocas, playas cristalinas e islas maravillosas, aguas límpidas y fondos exuberantes, se extiende la provincia de Agrigento, unas de las más bonitas de Sicilia. El lugar ideal donde combinar el arte, la cocina y la historia, con un absoluto relax bajo el sol.El mar que baña la costa es uno de los más bonitos y limpidos que se puedan ver. Desde lejos el color turquesa de las aguas parece fundirse con el azul del cielo, donde la mirada se pierde entre mil matices.Playas largas y arenosas se alternan con profundas y maravillosas ensenadas, enmarcadas por la típica vegetación mediterránea, que caracteriza gran parte del territorio siciliano. Esencias y aromas se mezclan con el olor del mar, transportadas por la leve brisa.Delante de la costa están tres maravillas de la naturaleza: Lampedusa, Lampione y Linosa, es decir el Archipiélago de las Pelagias. Islas de ultramar: la extrema punta meridional de la entera Unión EuropeaEl interior está ocupado por grandes llanuras cultivadas por viñedos, cereales, huertos y plantaciones de cítricos, verdes extensiones de las cuales destaca el blanco de los almendros en flor que inebrian el aire con su perfume.La historia milenaria que caracteriza Agrigento y la entera Sicilia ha dejado muchos recuerdos preciados, que se pueden admirar visitando las zonas antiguas de la capital y de los pueblos esparcidos por el territorio.Como todo el Sur de Italia, también Agrigento conserva parte de su riqueza en la gastronomía y en los exquisitos productos locales.Una tierra que ofrece al turista muchas vistas y múltiples escorzos, todos para admirar y para enmarcar en una espléndida fotografía que vale la pena guardar en el propio álbum de recuerdos.
El Etna que la domina desde lo alto, dibuja el perfil del paisaje, le ofrece su tierra para recoger los frutos, le recuerda su potencia incesante: hay un vínculo indisoluble entre el Etna y Catania, gema de la Sicilia oriental.El litoral, cuya belleza no tiene nada que envidiar a las otras “señoras” de la costa, da a las aguas del Mar Jónico, la otra frontera natural de la provincia.Extendida en una cuna verde, se encuentra la preciosa Catania, una ciudad que te acoge con sus grandes plazas y anchas calles, con sus arquitecturas en piedra de lava que recuerdan un pasado de destrucción y reconstrucción, con matices oscurños que parecen luchar con la luz intensa del sol que irradia esta tierra.Un patrimonio histórico-artístico que espera ser admirado, una ciudad que con su algarabía, su alegría y sus ganas de diversión te sumerge en la realidad de su gente alegre y despreocupada, consciente de que la vida se vive día a día, aprovechando el momento, sin nunca aplazar para mañana la sonrisa de hoy. Signos de culturas diferentes se encuentran en los pequeños y grandes pueblos de esta tierra.Huellas de una historia que respiró las influencias de muchas dominaciones, las mismas que podemos leer a través de las líneas arquitectónicas de los palacios, iglesias y monumentos. La magnificencia de una historia que se funde con la belleza de una naturaleza que ha demostrado generosidad y benevolencia, pero también aspereza y severidad. El Etna es el símbolo de esto. Alto, majestuoso, silencioso, con la cima cortada por la gran boca de fuego, domina el paisaje entero con su fuerza. Jardines de cítricos y anchos viñedos interrumpen con sus alegres colores el gris de la tierra de lava, oscura pero fértil. Castaños, avellanos, robles, pinos y hayas forman densos bosques que cubren a su altura media el monte, un telón más allá del cual se abre un oasis de colores. Llegados a la cima nos quedamos hechizados por la extraordinaria vista que llega hasta donde alcanza nuestra mirada.La tonalidad de azules y sus matices cobalto y turquesa impregnan el mar de Catania, la otra fuerza de esta tierra.Parece creada a propósito para ofrecerle a cada visitante la parte de costa que prefiera.Playas guijosas, pequeñas bahías alternadas con zonas oscuras de rocas de la erupción, costas empinadas sobre el mar, farallones que dominan desde el mar, largas costas doradas, un paisaje que regala sensaciones diferentes.Pero a cualquier sitio que se elija ir, una sensación quedará inalterada: la que suscita la belleza límpida del mar.
La provincia de Palermo se extiende en la parte septentrional de Sicilia y se asoma al Mar Tirreno con una pequeña zona de espléndida costa frente a la cual se abren los golfos de Carini, Palermo y Términi Imerese.La costa es particularmente fascinante, con sus fantásticos colores que van del azul intenso del mar al verde de la vegetación, a los colores oscuros de las piedras o al blanco de las playas de arena finísima.Entre los destinos costeros más frecuentados se distinguen Mondello, la playa de los palermitanos, Cefalù que junta el patrimonio monumental con acogedoras playas y Sferracavallo, un antiguo pueblo marinero, hoy paraíso de los submarinistas.En el mar abierto frente a Palermo se encuentra la isla de Ustica, residuo de un complejo volcánico desaparecido, rica en bellezas naturales, ensenadas, grutas, pequeñas calas y restos arqueológicos. Es una isla con fondos fascinantes, un verdadero paraíso para los apasionados de excursiones subacuáticas.El territorio - predominantemente montañoso - comprende el grupo de las Madonie, que se extiende desde el Valle del Pollina hasta el del Imera e incluye una parte de la costa. Este entorno está protegido por el Parque Regional de las Madonie que ofrece panoramas espectaculares y una gran variedad de paisajes: montañas ásperas y rocosas cuyas pendientesse precipitan hacia el mar, extensiones de colinas del interior, pasando por valles surcados por cursos de agua.Además de las bellezas naturales, famosas localidades y maravillosos tesoros artísticos de diversas épocas hacen único y precioso el territorio, meta turística muy frecuentada también a nivel internacional.Desde las ruinas de Solunto hasta el área arqueológica del Monte Jato, desde Monreale hasta Palermo: todo el territorio está lleno de tesoros del arte, de encantadores paisajes naturales y de sugestivos restos de antiguas civilizaciones.Al centro del homónimo Golfo resplandece Palermo, ciudad con un rico pasado y, en tiempos lejanos, punto de confluencia entre la civilización europea y árabe, de la que custodia importantes huellas.Son numerosos y varios los atractivos de la provincia: desde las historicas villas que llenan el área de Bagheria hasta las delicias gastronómicas, las tradicionales celebraciones folclóricasy las relajantes estancias a la orilla del mar. Palermo y su territorio: una meta turística en todas las estaciones y para todos los gustos.
Sicilia es la isla más grande de Italia, separada del continente por el estrecho de Messina y bañada por el Mar Iónico, el mar Tirreno y el Mediterráneo. Es una de las joyas del sur de Italia, que se puede descubrir, conocer y experimentar a través de una serie de rutas alternativas que varían, dependiendo de los gustos y necesidades, entre naturaleza, historia y tradición. La naturaleza parece haber destinado a esta tierra todas sus maravillas: montañas, colinas y, especialmente, el Mediterráneo, que con sus increíbles colores, la transparencia del agua y la belleza de sus fondos marinos no tiene nada que envidiar a otros mares. Aquí, con sus numerosas y pequeñas islas dispersas por la costa de Sicilia, el Mediterráneo dispone de paisajes, olores y sabores tan singulares e intensos que sólo la naturaleza incontaminada puede ofrecer. Y no nos podemos olvidar de sus volcanes, símbolos de la exuberancia abrumadora de esta región, increíblemente encantadora. Atractivo enriquecido también por restos arqueológicos que nos hablan de los orígenes antiguos de Trinacria (antiguo nombre de Sicilia). Las provincias son: Palermo (capital), Agrigento, Catania, Caltanissetta, Enna, Messina, Ragusa, Siracusa y Trapani.
La Provincia de Sassari está situada en la parte nor-occidental de Cerdeña.Dando al norte y al oeste al Mar de Cerdeña, limita al sur con las Provincias de Oristán y Nuoro, y al este con la Provincia de Olbia-Tempio.Se extiende por 4.281 kilómetros cuadrados (el 17,8% del territorio sardo) y se compone de 66 municipios, incluidas algunas de las más hermosas localidades turísticas de la isla, como Castelsardo, Alguer (Alguero) y Stintino, además de la isla de la Asinara.En la provincia está el único lago natural de Cerdeña, el lago de Baratz, además del lago artificial Coghinas.Hay también una de las más amplias llanuras de Cerdeña, la Nurra, que hace tiempo fue una región malárica, saneada en época fascista, así como numerosas playas de rocas y de arena.En la parte más interna de la provincia destaca el territorio del Logudoro, caracterizado por un paisaje de colinas y montañas, en donde encontramos el tercer pueblo sardo más alto sobre el nivel del mar, Pattada, famoso sobre todo por su producción de cuchillos artesanales, sa Resolza).Desde el 1600 al 1500 a.C. se desarrolló en esta zona, como en otras partes de la isla, de la civilización nurágica, de la cual quedan numerosos testimonios.
La Provincia de Cagliari está situada en la parte meridional de Cerdeña.Dando al sur y a este al Mar Mediterráneo, limitando al norte con las Provincias de Nuoro, de Ogliastra y de Oristán, y al oeste con las Provincias de Carbonia-Iglesias y de Medio Campidano. Se extiende por una superficie de 4.569 kilómetros cuadrados (el 19% del territorio de la región) y comprende 71 municipios, incluido Cagliari, que es capital de Provincia y de Región.Al igual que en toda la isla, también la Provincia de Cagliari presenta un territorio muy heterogéneo: es considerable la variedad de rocas, minerales, paisajes montañosos, cuevas y costas.En el interior de la provincia está el Parque Natural Regional Montelargius-Saline, un raro ejemplo de ecosistema presente en areas fuertemente urbanizadas. Se trata de una de las más importantes zonas de Europa por el extraordinario número de aves que allí buscan refugio: solo en el lago de Molentargius habitan 177 de las 330 especies que componen la entera familia de las aves sardas, más de un cuarto de toda la familia de las aves europeas. En algunos periodos del año se pueden superar los 20.000 ejemplares. Entre ellos hay flamencos, garzas y garcetas.El Parque limita con una de las más amplias playas de Italia, el Poetto, que se extiende por aproximadamente 8 kilómetros y es la primera playa de Cagliari.Además, cerca de la capital de provincia está el Parque Regional de Sette Fratelli-Monte Genis, uno de los más amplios de la isla y hábitat natural del ciervo sardo, y el promontorio de la Silla del Diablo, llamado así porque, según la leyenda, Lucifer, después de ser expulsado del Paraíso, grabó en la roca el perfil de su silla.La parte oriental de la Provincia está ocupada por la subregión del Sarabus y del Gerrei, en la que a principios del siglo XX se llevaron a cabo tareas de saneamiento para combatir la malaria: se trata de una zona salvaje, pero rica en pueblos peculiares.
Un viaje navegando en un mar de color esmeralda entre grandes y pequeñas calas de pura arena blanca... Esto es Cerdeña, una isla que sorprende al visitante con sus contrastes naturales, las luces y los colores de una región de antiguas tradiciones en una naturaleza virgen y salvaje. Situada en el corazón del Mediterráneo, con un territorio principalmente montañoso, sin altas cumbres, Cerdeña regala al visitante un ambiente natural único, dulce y amargo al mismo tiempo. De hecho, el ser humano tiene una carente presencia en este territorio: hay grandes extensiones que permanecen mágicamente intactas, habitadas por ciervos, caballos salvajes y aves rapaces, ricas en bosques con árboles milenarios, pequeñas zonas desérticas y estanques. El mar reina con sus colores y se insinúa en las bahías de la costa, en las playas, en los pueblos más frecuentados. La Costa Esmeralda, con su perla Porto Cervo, es sólo un ejemplo de esto combinando la historia y la cultura de una región con antiguas tradiciones en una vida nocturna alegre y colorida. Porto Vecchio es considerado el puerto turístico mejor equipado del Mediterráneo. Porto Rotondo es también una localidad famosa, frente al Golfo de Cugnana, con numerosas plazas y villas situadas en una magnífica naturaleza. Aquellos que prefieren las montañas, pueden ir a explorar la región Gennargentu, el mayor grupo de montañas de Cerdeña, con su paisaje pictórico, donde ser humano y naturaleza se integran dejando a ésta última un lugar prominente. Rica flora y fauna, con sus muflones, águilas reales, ciervos sardos y diversas especies al borde de la extinción. Entre sus maravillas, Cerdeña ofrece al visitante los complejos nurágicos esparcidos por todo el territorio: son monumentos únicos en el mundo que sirven de testimonio de una cultura antigua y aún en cierto modo misteriosa, que va del siglo XV al VI a.C. Las nuragas, construidas con grandes bloques de piedra, se desarrollaron entorno a una torre central en forma de tronco de cono, que transmite solidez y potencia. Se trata de sitios arqueológicos donde aún hoy se pueden encontrar los signos de antiguos rituales y de la vida doméstica. Entre todos ellos, el complejo de Barumini, en la provincia de Cagliari, figura en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Las provincias son: Cagliari (capital), Carbonia-Iglesias, Nuoro, Olbia-Tempio, Oristano, Medio Campidano, Sassari y Ogliastra.
La provincia de Alessandria se sitúa en el sureste de Piamonte, en una posición que desde siempre ha sido estratégica para los transportes y las comunicaciones con Lombardia y Liguria.La mayor parte del territorio está formada por colinas y valles atravesados por ríos, en cambio en la parte meridional están los altos relieves del Apeninos Ligures.Esta tierra se caracteriza por muchísimos paisajes diferentes: la zona del Monferrato con sus colinas cubiertas de viñedos y ricas de colores, grandes espacios incontaminados, bosques espesos de castaños, robles y hayas.Muchas áreas protegidas tutelan los ambientes más característicos de la zona: el Parque Fluvial del Po entre Vercelli y Alessandria que hospeda numerosas colonias de aves, la Reserva Natural del Torrente Orba y el Parco Naturale delle Capanne di Marcarolo, de particular interés por la convivencia de la flora de los Alpes y la vegetación mediterránea.La de Alessandria es una zona vitivinícola que también posee un precioso patrimonio cultural: restos romanos y castillos de las zonas rurales mantienen vivo el recuerdo de un importante pasado.Ovada, Acqui Terme, Casale Monferrato y Gavi son ciudades interesantes, ricas de historia e arte, como atestiguan sus monumentos de diferentes épocas. Hay muchos otros tesoros que hacen peculiar e única la estancia en este territorio: desde el centro de aguas termales de Acqui Terme hasta la producción de orfebrería de Valenza, famosa en todo el mundo, y el Museo dei Campionissimi de Novi Ligure, dedicado al cliclismo en memoria de dos atletas de esta tierra: Fausto Coppi y Costante Girardengo.
Novara es la ciudad más oriental de Piamonte y limita al sur y al este con Lombardia.Su territorio se encuentra entre los ríos Ticino y Sesia y es un territorio llano al sur, con colinas en el centro y montañoso al norte con el Monte Mattarone.Es la zona de los grandes lagos piamonteses, incluidos parcialmente en el territorio de Novara: la mayor parte del Lago d’Orta con su sugestivo burgo Orta San Giulio y la parte meridional del Lago Mayor, con famosas ciudades turísticas como Arona y Castelletto sopra Ticino.Novara ofrece paisajes muy variados, todos muy interesantes pero los más característicos son los arrozales: grandes superficies de agua delimitadas con largas hileras de álamos con tonos y colores que cambian en cada estación.Además hay areas protegidas como el Parque Fluvial del Ticino Piamontés donde viven zorros, nutrias y garzas reales, o la Riserva Naturale Orientata delle Baregge, una llanura enorme de praderías y páramos.El territorio de Novara es rico de historia como demuestran las tipícas ciudades de San Nazzaro Sesia, Galliate, Gozzano, Romagnano Sesia, Gemme y muchas otras.También en las zonas de los campos, islados en el verde, se pueden descubrir bellezas arquitectónicas como oratorios de grande valor artístico, castillos antiguos y abadías medievales.Desde los pequeños burgos hasta la llanura con sus cascine (granjas), los arrozales hasta los lagos: gracias a sus características multiformes y a las tradiciones locales, Novara es una tierra llena de encanto que no acaba nunca de sorprender a los turistas.
La provincia de Turín limita con Francia y Valle d’Aosta y se extiende por el Pinerolese, en el pintoresco Valle de Susa, por el Canavese y por las zonas de colinas al este y al sur de la ciudad.Diferentes paisajes caracterizan este territorio:los magníficos complejos de esquí alpino, grandes pastos, bosques y viñedos.Hay también muchas áreas protegidas entre las que destacan la Reserva Natural del Sacro Monte de Belmonte y el magnífico Parque Nacional del Gran Paraíso, reino de íbices, rebecos, marmotas, aves poco comunes y otros animales. En este marco natural se encuentran muchos restos de un pasado rico de historia y cultura.En todo el territorio tenemos recuerdos del duradero reino de los Saboya como demuestran las maravillosas residencias sabaudas rodeadas por enormes parques y reconocidas por la Unesco patrimonio mundial de la humanidad.Pero la prueba más fuerte del poder de los Saboya se encuentra en Turín, la ecléctica ciudad que, como un museo a cielo abierto, reúne palacios barrocos, monumentos del grande pasado y arquitecturas contemporáneas: un lugar dinámico donde encontrar diferentes realidades.Muchos otros tesoros se pueden admirar en esta zona: desde las majestuosas fortalezas como el Fuerte Fenestrelle y el Fuerte Exilles que surgen sobre las montañas, hasta las abadías a lo largo de la antigua via Francigena o aisladas en la naturaleza como la famosa Sacra di San Michele, uno de los monumentos más sugestivo de Piamonte.En este territorio hay pequeñas ciudades históricas que guardan las tradiciones antiguas: Ivrea con su grande patrimonio artístico, Susa, Chiavasso, Chieri y otras, hasta el pequeño burgo de Mélezet, donde se encuentran preciosos restos artísticos del siglo XV.La gastronomía de esta zona es la mejor: platos esquisitos, recetas traducionales, vinos excelentes y el famoso chocolate gianduia (pasta de chocolate con avellanas) que regala sabores para todos.Siguen mil sorpresas en esta tierra donde historia, cultura y naturaleza crean un conjunto de extremo encanto.
Es una región de la Italia nor-occidental en la frontera con Suiza y Francia. Como su nombre indica, el Piemonte es la tierra de las montañas: está rodeada por los Alpes, donde están las montañas más altas y los glaciares más grandes de Italia. El Monviso, la parte del Piamonte del Monte Rosa y otras espectaculares montañas, ofrecen paisajes de singular belleza. También se encuentran las estaciones de esquí, como la Vía Láctea y Sestriere, que, con sus modernas instalaciones, acogen a los entusiastas de los deportes de invierno. Contra el telón de fondo de los Alpes, se abren grandes valles amplios y pintorescos, incluyendo el de Val di Susa, Valsesia y Val d'Ossola. Muy diferente pero igualmente digno de mención es el paisaje de las colinas de Langhe y Monferrato: una cadena de colinas cubiertas de viñedos, salpicados de pequeños pueblos y castillos. Lagos y campos de arroz con largas filas de álamos y antiguas granjas son los escenarios típicos de las llanuras que se extienden en Novara y Vercelli. Un destino turístico por excelencia es el Lago Maggiore, con Stresa y las islas Borromeo, encantadores paisajes que son el hogar de hermosas casas antiguas rodeadas de parques que recuerdan al más puro estilo inglés. Pero la naturaleza es sólo una de las muchas atracciones del Piemonte. Muchos otros son los rostros de esta región: desde Torino (la capital italiana del coche) con su historia y su patrimonio artístico, hasta las otras ciudades, incluyendo varios centros históricos, como los de Cherasco, Alba y Ivrea. También están los atractivos castillos medievales, como el impresionante castillo de Ivrea, las notables construcciones, como las residencias de los Savoia, y los Sacri Monti. Acqui Terme y Vinadio, históricas localidades termales, garantizan la atención y el tratamiento para una estancia de bienestar y relajación. A los visitantes les esperan descubrimientos y sorpresas de todo tipo, incluyendo una amplia oferta gastronómica capaz satisfacer todos los gustos. Las provincias son: Torino (capital), Alessandria, Asti, Biella, Cuneo, Novara, Verbano-Cusio-Ossola y Vercelli.
Situada en el centro-sur de Italia, Molise se encuentra entre los Apeninos y el Mar Adriático.La naturaleza, historia, arte, tradiciones y la gastronomía son los tesoros de esta tierra aún poco conocida.Al visitar Molise, se experimenta una sensación de "descubrimiento", empezando por su territorio, principalmente montañoso y accidentado, marcado por los característicos "tratturi" (caminos de ovejas), rutas históricas de la trashumancia que unen los pastos de Abruzzo y los de Puglia.El Parque Nacional de Abruzzo, Lazio y Molise revela inesperados y magníficos paisajes, así como varias reservas naturales que protegen las especies vegetales y los animales típicos de esta zona.Son escenarios naturales sin contaminar que rodean los dos centros de esquí más importantes de la región: Campitello Matese y Capracotta.La costa de playas de arena está rodeada de vegetación mediterránea con un mar claro y limpio, que este año ha sido premiado con la Bandera Azul.La milenaria historia y cultura de la región se puede descubrir visitando los sitios arqueológicos, conventos, pueblos y castillos, numerosos en el territorio. La supervivencia de costumbres y tradiciones, de las actividades artesanales y de los antiguos oficios ya desaparecidos en otros lugares, es una característica única que convierte Molise en un "antiguo mundo pequeño".Las provincias son: Campobasso (capital) e Isernia.
La provincia de Savona se encuentra entre las provincias de Imperia (a oeste), y Genova (al este), al norte limita con el Piamonte y al sur con el Mar Ligure.En esta provincia, entre mar y montaña, se encuentran tres parques regionales y otras tres reservas naturales: isla de Gallinara, isla de Bergeggi y reserva de río Torsero.Se encuentran tambien numerosas cavidades naturales y grutas, sobretodo en el valle Varatella y en el municipio de Toirano, donde se han encontrado múltiples hallazgos históricos. Entre las más famosas se encuentra la Gruta de la estrega, rica en restos arqueológicos relacionados con el periodo neolítico y el hombre primitivo.Los valles de la provincia de Savona fueron originados a partir de las dos principales cadenas montañosas, los Alpes Ligures (o Marítimos) y los Apeninos Ligures. El conjunto de valles y colinas está formado principalmente por grandes áreas de bosques, en un 30% compuesto de castaños.
Soberbia por la historia que cuenta.Soberbia por la arquitectura antigua que engalana sus calles.Soberbia por la arquitectura moderna que testimonia sus ganas de explorar.Soberbia por los jardines que la colorean.Soberbia por las obras maestras del arte que ofrece a sus huéspedes.Soberbia por la naturaleza que la rodea.Así es Génova, una puerta (“Ianua”) entre tierra y mar, punto de encuentro y de conocimiento. Cruce de culturas y pueblos desde la antigüedad, Génova siempre ha sido el pulmón de una tierra que absorbe del mar el aire para vivir, tanto en el pasado como en el presente.Su historia la describe con generosidad, mostrando riqueza y belleza en cada rincón de su núcleo antiguo. Sus estrechas calles características (“carruggi”) se insinúan entre sus altos edificios, a lo largo del trazado de la planta medieval, sólo en apariencia carente de homogeneidad pero en realidad bien definida por sus calles principales, que se articulan tanto hacia el litoral como hacia el interior. Magníficos edificios, suntuosas iglesias, fachadas decoradas con estuco y frescos, preciosas colecciones de arte, que traen a la memoria el “siglo de los genoveses”, período de oro en el desarrollo cultural de la ciudad.Caminar entre las calles, plazas y callejones de Génova es una sorpresa continua. A la vuelta de cada esquina se encuentra un pequeño o gran tesoro que espera ser descubierto. El interior cuenta su historia a través de la prodigiosa obra del hombre.Una consecución de diferentes paisajes que desde la costa rocosa se transforma rápidamente en suaves colinas, para después elevarse hacia los Apeninos y los Alpes.Una naturaleza salvaje que sólo la obstinación y el amor de su gente ha sabido domar, encontrando el justo equilibrio entre el respeto al medio ambiente y las necesidades del hombre. Amplias terrazas de tierra cubiertas de olivos y viñedos interrumpen la tupida vegetación del interior, con extensiones de castaños que llegan hasta el límite de los verdes valles y los floridos prados. Un clima particularmente templado, un territorio áspero modelado con maestría y con la pasión de los genoveses: tres elementos indisolubles, materia prima de los excelentes productos típicos que llevan el sello de esta tierra, entre los que se destaca el aceite de oliva extra virgen. Escarpada y rocosa, suavizada por deliciosas bahías y ensenadas, cubierta de pinos, robles, palmeras y agaves, en ocasiones coloreada por un arco iris de flores, bañada por un mar que absorbe su encanto, con pintorescos pueblos que animan un paisaje tan bonito que parece irreal. Una tierra de contrastes que están sin embargo armoniosamente ligados. Una maravilla de la que pocos lugares del mundo pueden presumir, y la costa de Génova es uno de ellos.Llegando de La Spezia se encuentra el Golfo de Tigullio, entre Moneglia al este y el promontorio de Portofino al oeste: dos gemas engarzadas en los extremos de uno de los lugares más bellos que la naturaleza y el hombre han podido crear. Las bellezas de Tigullio aparecen una tras otra: caletas, mágicas playas, como la famosa Bahía del Silencio en Sestri Levante y fondos marinos que dejan sin aliento.Superado el promontorio de Portofino, se entra en el Golfo Paraíso que se extiende hasta Grande Génova. La Riviera del Ponente se ha convertido en la crema de las vacaciones en el mar junto a las localidades de Arenzano y Cogoleto que ofrecen instalaciones y servicios turísticos de calidad.
En el Noroeste de Italia, en el límite con Francia, se encuentra Liguria, una tierra de montañas imponentes y dulces colinas pintada por el verde de la maquia mediterránea que se asoma sobre el mar de Liguria con costas altas y abruptas.Es una región de múltiples facetas, diferentes pero indisolublemente unidas entre sí que ofrece un rico panorama de oportunidades para aquellos que elijan esta tierra para pasar sus vacaciones.Naturaleza, mar, montaña, cultura pero también diversión y vida mundana: ¡lo único difícil es elegir!El mar es el gran recurso de Liguria, con sus costas rocosas interrumpidas por pequeñas ensenadas donde encuentran amparo graciosas y pequeñas playas de finas arenas. Le Cinque Terre y el Golfo de los Poetas, el Golfo del Tigullio, Génova y el Golfo Paraíso, la Riviera delle Palme y la Riviera dei Fiori forman la famosa costa lígure que se extiende, de Ameglia a Ventimiglia, por más que 300 km. A lo largo de este itinerario, espectacular por la belleza de los paisajes terrestres y marinos, se encuentran las más famosas localidades turísticas de Liguria: Portofino, Santa Margherita Ligure, Rapallo, Sestri Levante, con su encantadora Bahía del Silencio y Chiavari. Un sucederse de amplias playas, puertecitos y escenarios, todo por explorar que, por la tarde, dejan espacio a la diversión y las compras.Sanremo, la ciudad de las flores, famosa por el Festival de la Canción Italiana y por el Casino, la refinada Bordighera y Alassio con sus 3 kilómetros de playa de arena fina, Laigueglia, Varigotti son algunas de las "gemas" engarzadas en la Riviera di Ponente.Y además, Portovenere frente a la isla de Palmaria y Lerici con su imponente castillo medieval, sus elegantes mansiones y sus verdes jardines.Un mar tan hermoso que es capaz de atraer numerosos ejemplares de cachalotes, ballenas y delfines que en este área, definida como el "Santuario de los Cetáceos” han encontrado su hábitat natural para poder vivir con total seguridad.Las grandes extensiones forestales de Liguria, con sus centenarios árboles, verdadero patrimonio natural, representan una oferta alternativa al turismo tradicional. Una verdadera inmersión en la naturaleza para conocer y vivir los lugares donde el hombre, con amor y dedicación, ha sabido conseguir de esta tierra sus mejores frutos. Lugares que rezuman historia, cultura y tradiciones, testimonio del paso de los antiguos pueblos procedentes del mar.Las Provincias son: Génova (capital), Imperia, Savona y La Spezia.
La Capital pontina y su provincia nos ofrecen playas estupendas que asoman al mar Tirreno, pero también nos muestran aldeas de gran encanto junto a la naturaleza del Parque Nacional del Circeo.Asomado al Mar Tirreno, el territorio de la provincia de Latina se sitúa en el centro de la llanura pontina. Morfológicamente muy variada, esta provincia está formada por montes, llanos y ríos. Las áreas naturales protegidas constituyen una parte importante de la zona, con el Parque Urbano de Monte Orlando en Gaeta, el Parque Natural de los Montes Auruncos y el Parque Suburbano de Gianola. El Parque Nacional del Circeo se extiende aproximadamente por 8500 hectáreas y nos muestra varios aspectos, desde tupidos bosques hasta dunas en el litoral, desde el promontorio hasta los humedales y las islas. El parque alberga numerosas especies de animales entre las que se destacan las aves, sobre todo las especies migratorias pero también el halcón peregrino y el águila de mar.El litoral y las islas de Ponza y Ventotene son la mayor atracción turística de la zona gracias a su mar incontaminado. A lo largo de la costa se hallan pequeños lagos de gran interés entre los cuales el Lago de Fogliano y el Lago de Sabaudia.Si Latina y su provincia son apreciadas sobre todo por la belleza de su costa y la riqueza de parques y oasis naturales, su territorio nos ofrece muchos elementos de interés que atestiguan el pasado, sin olvidar el encanto que representa la arquitectura de la primera mitad del ‘900 que caracteriza la planta urbana de Latina y Aprilia.